Teatro de circunstancias. El espacio donde crear, donde ensayar la vida. Eres el lugar exacto donde los límites se emborronan con los sueños, el justo espacio que me permite buscarme y encontrarme sin fruncir el ceño. Eres tú el que conseguiste abrir un espacio donde las circunstancias se pueden ensayar, como si estuviesen a nuestra disposición, en nuestra mano. Eres tú mi tearo de circunstancias.
30 de octubre de 2012
23 de octubre de 2012
Yours, Sam. Yours, Suzy
Dear Suzy, it's my plan
Dear Sam, my answer is 'yes'
Dear suzy, when?
Dear Sam, where?
Soñemos juntos... ligeros o al tercer nivel. Pero juntos.
Saray Pavon.
Aun
no te quiero, no. Pero tienes algo. Algo que me cautiva, que me
hace pensar en ti constantemente. Y todavia no he descubierto que es. Supongo que con los días vendran las respuestas.
No es que te vea a menudo, no es que hablemos de millones de cosas.
Todavia queda mucho pendiente, demasiado.
Pero... estas en mi mente y, no sé, te veo abriendo las puertas de
mi cabeza, desordenandome los papeles... y de vez en cuando me entra un
poquillo de miedo, de que hayas entrado así, de sopetón, sin ni si
quiera avisar, como si te preteneciese ya mi cabeza, como si supieses
que iba a ser para ti.
Quizá esa confianza que... que tus ojos me
desvelan cuando me miras, es la que... la que me tiene así, la que me...
me hace pensar en ti y sonreir de vez en cuando sin ni siquiera un
motivo. Porque no das motivos, no das razones, no exlicas nada,
simplemente me miras de esa manera y te metes en mi cabeza.
Luego... me quedo pensando, me quedo en silencio.
Te vas y te veo la espalda, como te alejas, lentamente, como si no te
quisieses ir. Aunque no mires para atrás, o aunque cuando mires sea para
decir un segundo adiós, un hasta pronto. Y no sé, te veo... te veo
cuando vuelves y todavía no me recorre el típico esaclofrío en la
panza. Aunque a veces sí, pero es sólo con tu mirada, sólo cuando me
clavas los ojos directamente.
Y entonces todo desaparece y no se
donde esconderme, me siento vulnerable, como si pudieses leer mis ojos,
porque ya estas en mi cabeza, claro. Entonces lo veo así tan claro,
tan... tan real, que quizá me pongo roja o mire para otro lado, pero mis
ojos se han quedado en ti, siguen mirándote, aunque no te miren. Y
luego... y luego viene... todavía no sé que viene. Todavía no viene
nada, no viene nada más allá de unas palabras, de esos cruces de
miradas, no viene nada. Pero es como... como si... si estuviesemos
abiertos a esa posibilidad.
Y a veces ya me deja de dar miedo y se me ponen los ojos brillantes...
Y entonces es cuando sonrio y digo, quizá sea el momento, por qué no...
Te vas y te veo la espalda, como te alejas, lentamente, como si no te quisieses ir. Aunque no mires para atrás, o aunque cuando mires sea para decir un segundo adiós, un hasta pronto. Y no sé, te veo... te veo cuando vuelves y todavía no me recorre el típico esaclofrío en la panza. Aunque a veces sí, pero es sólo con tu mirada, sólo cuando me clavas los ojos directamente.
Y entonces todo desaparece y no se donde esconderme, me siento vulnerable, como si pudieses leer mis ojos, porque ya estas en mi cabeza, claro. Entonces lo veo así tan claro, tan... tan real, que quizá me pongo roja o mire para otro lado, pero mis ojos se han quedado en ti, siguen mirándote, aunque no te miren. Y luego... y luego viene... todavía no sé que viene. Todavía no viene nada, no viene nada más allá de unas palabras, de esos cruces de miradas, no viene nada. Pero es como... como si... si estuviesemos abiertos a esa posibilidad.
Y a veces ya me deja de dar miedo y se me ponen los ojos brillantes...
Y entonces es cuando sonrio y digo, quizá sea el momento, por qué no...
13 de octubre de 2012
Casi.
Cuando estás tan cerca del tiempo, del
sabor (,) de los besos. Cuando estás tan cerca del color de tu mirada, del olor
(,) de tus manos. Cuando te han dicho que puede ser y al final no es, sólo te
queda intentarlo de nuevo. Así que, en la oscuridad de mi habitación, tumbada
en la cama, diseño un plan de ataque para conquistar tu mundo.
Numerosos ejércitos provistos de las
armas más destructivas se adentrarán en las cuevas más oscuras del monte de tu
cuerpo. Estudiarán los recodos y caminos. Se enfrentarán a todos los monstruos
que aparezcan.
Escalarán montañas, saltarán ríos. Día
tras días, noche tras noche. Lucharán.
Trazaré un mapa señalando el tesoro con
una X. Armaré de valor y prudencia a mis soldados. Con sus verbos y mis
caricias, desde tu frente hasta los dedos de los pies. Con mi impaciencia y mis
silencios desde tu hombro izquierdo a tu corazón. Con mis virtudes y mis
defectos, desde tu corazón a tu hombro derecho. Tu cuerpo desnudo y vestido,
con miedos y cepos. Con bombas y abrazos. Con todo lo que tengo y mis mejores
cartas para hacerte trampas. Con todo lo que me ocultas, y con todo lo que me
dejas ver. Con icebergs y paciencia. Con todo y con nada, con mis sueños y tus
nubes de humo.
Construiré mi fuerte con sacos, allá
donde araste un hueco para mi cabeza, sacaré las rosas y los versos, y a
disparar.
Y si son derrotados, con honor se
levantarán y sanarán sus heridas para luchar de nuevo.
Eres mi destino a conquistar.
Siempre creíste que tenía un plan malvado
contra ti. Ahora que ya lo sabes, ya puedes huir…
Tal vez quieras quedarte (y todo)
.Posibilidades.
7 de octubre de 2012
Quiero...
Quiero saber qué pasa por tu mente,
saber si te mueres por estar conmigo tanto como yo contigo.
Quiero que me lata el corazón a mil por hora
sólo por pensar en abrazarte.
Quiero leerte una y mil veces,
saber qué ponerte,
contestarte.
Que un mensaje tuyo no me deje paralizada.
Quiero que me paralicen tus besos,
que lo peor del día sea que sólo me sonreiste una vez.
Quiero que tu ruido me invada.
No quiero amaneceres pendientes contigo.
Quiero temblar de miedo y que me calles con un beso.
Quiero perderme en una taza entre tus brazos.
Quiero hablar del miedo y combatirlo contigo.
Quiero cambiar de color, quiero tu olor como perfume.
Quiero... sonreir... te
saber si te mueres por estar conmigo tanto como yo contigo.
Quiero que me lata el corazón a mil por hora
sólo por pensar en abrazarte.
Quiero leerte una y mil veces,

contestarte.
Que un mensaje tuyo no me deje paralizada.
Quiero que me paralicen tus besos,
que lo peor del día sea que sólo me sonreiste una vez.
Quiero que tu ruido me invada.
No quiero amaneceres pendientes contigo.
Quiero temblar de miedo y que me calles con un beso.
Quiero perderme en una taza entre tus brazos.
Quiero hablar del miedo y combatirlo contigo.
Quiero cambiar de color, quiero tu olor como perfume.
Quiero... sonreir... te
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