13 de abril de 2014

No podía escribir. Sentía que no podía escribir porque no tengo ni amor ni desamor. (Y al parecer eso es lo único de lo que se puede escribir últimamente cuando haces algo "artístico")
Pero sí, sí puedo escribir. Porque te tengo a ti. Y eso llena mis letras y poemas de algo que no tiene palabras. 
Pero aquí lo tienes, aquí me tienes:
escribiendo-te la magia en calcetines amarillos,
escribiendo-te a un pulso con la vida,
escribiendo-te sin palabras.
D-escribo el agua. Tú.
Cereza.
Airgua.

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