14 de noviembre de 2012

Lugares.

 - Donde querrías estar
+ Tecnicidades. Y tú, ¿dónde quieres estar?
- ¿Yo? Yo quiero perderme en tu boca en un lugar concreto. Hace tiempo que conozco ese lugar, pero nunca me decido a besarte
+ Pues lánzate a buscarmelo

Y la besé. Y me besó. Y nos besamos

Librerías y rocódromos.

Prefiero quedarme contigo, aunque estemos separados por una pared. Abriremos un agujerito por el que mirar, una ventanita por la que acercarnos al otro. Viviremos sumergidos en un mundo del que saldremos sólo cuando suene la campana.
Y estaremos el resto del tiempo rodeados de olor a libros viejos, de sueños, de páginas y texturas, de historias. De sudor, esfuerzo, de gente desafiando la gravedad, avanzando hacia el cielo, destruyendo sus propios límites.
Nosotros desafiaremos nuestros propios límites y avanzaremos hacia el cielo, calculando el tiempo que nos queda hasta que suene la campana. Apretando el tiempo, rozando el límite donde acaba nuestro mundo. Nos rodearemos de las historias de otros (haciéndolas nuestras). Llenándonos de polvo, y magnesio, y sudor. Haciéndonos el amor en puntos ciegos.

9 de noviembre de 2012

Será.

Será la ausencia
de ti
lo que me hace quererte
así.
Será la ausencia de ti.
Será el miedo
el que maneja los hilos
de esta inmensa voz.
Serán las ganas
de saberte cerca
las que me dejan
besarte a versos.
¿Será la ausencia de tí
será el miedo,
serán las ganas?
Será...
Será la posibilidad
de tenerte
si te escribo
la que esta noche
se venga conmigo.

3 de noviembre de 2012

Quiero todo contigo.
Quiero que llegue aquella primavera que nos prometimos.
Palabras rotas. Lágrimas rotas. Rabia rota.
Días rotos

2 de noviembre de 2012

Agridulce.

Escúchame bien porque sólo lo digo una vez.
Me quema el alma, las lágrimas escuecen, y hoy los ojos arden.
La distancia ahoga. ME ahoga(s)
Nos miro cada día. Y cada día diferente nos encuentro. A veces ni nos encuentro. Sólo lejos nos intuyo. Tengo las manos llenas. Llenas de amor y rabia, lágrimas y miedo.
Rabia de no tenerte cerca, de olvidarte. Rabia de miedo. Miedo de rabia. Quiero que seas tú y no otro. Quiero odiarte y quiero olvidarte. Quiero decirte todo lo que siento. Quiero destilarme para ti, que no huyas. Quisiera que no hubieses aparecido en mi vida. No quiero hacerte daño. No quiero enamorarme de otro. Quiero hacerlo de ti. Quiero hacerlo contigo. Quiero besarte y saberte, con las mismas letras, sin ningún artificio más que nosotros como variables suficientes e indispensables de este circo.
Quiero volar a tu lado, que vueles conmigo. Llorarte mil versos una vez al día como poco. Y tengo miedo de no poder hacer todo eso. Tengo miedo de enamorarme de otro. De que te enamores de mí. De enamorarme de tí. De que te enamores de otra.Y ahora, ahora que tú avanzas yo retrocedo. Retrocedo con miedo.
Retrocedo para desaparecer. Desaparecer para siempre y para todos. Pero no puedo hacerte daño. No quiero hacerte daño. Eres mi sonrisa, mi mañana y mi bálsamo.
¿Por qué has aparecido? Has desequilibrado todo mi mundo. Y te has marchado, pero como quien se marcha de mentira (para volver). Pero nunca sé cuándo volverás. E intermitente me haces daño.
Frágil de daño me desvanezco para morir en tí, en tu regazo. Sólo tienes que cogerme, al vuelo. Y cuando lo haces, y apareces para decirme "cacahuete" me sumerjo en el infierno. En el más dulce y temible infierno. Apareces como si nunca te hubieses ido (porque es cierto, nunca te has ido). Y todo es rosa y amarillo. El dolor, el miedo y la rabia no existen. Sólo me dejas el amor. Me dejas un amor sempriterno, con sueños tan etéreos que se deshacen reales. Eres mi realidad. Y sonrío cuando estás, cuando me abrazas, cuando me tienes y me besas y me sabes tuya.
Agridulzura, eso es lo que somos. Pero no sé hasta dónde me gusta esa agridulzura.

30 de octubre de 2012

Teatro de circunstancias

Teatro de circunstancias. El espacio donde crear, donde ensayar la vida. Eres el lugar exacto donde los límites se emborronan con los sueños, el justo espacio que me permite buscarme y encontrarme sin fruncir el ceño. Eres tú el que conseguiste abrir un espacio donde las circunstancias se pueden ensayar, como si estuviesen a nuestra disposición, en nuestra mano. Eres tú mi tearo de circunstancias.